Te estoy perdiendo como se pierden recuerdos de la infancia, sin mucho esfuerzo, sin quererlo. Se disipa, se esfuma, se va. Ya no está. Pero yo sí que estoy y me voy a tener que aguantar por mucho tiempo. Venga, hagámoslo fácil. Siempre hay alguien que está peor que tú, solo espero que ese alguien no seas de nuevo tú. El cielo hoy está triste y ayer también lo estuvo y mañana probablemente lo estará. Necesita un amigo. Que alguien le deje un hombro donde llorar. Yo lloraré en el mío, me abrazaré sin manos e iré al banco del parque reservado para el hombre que lee el periódico. Siempre solo. Un avión curzará el cielo y su estela lo dividirá levantando el nuevo muro de Berlín. Tú allí y yo aquí. Me acostumbraré a la idea de perderte dejándote ir y a no volver sin querer(te) queriendo(te). ¿Qué mundo loco es éste si lo que necesito no es lo que quiero, lo que quiero no es lo que busco, lo que busco no es lo que encuentro, lo que encuentro no es lo acertado y con lo acertado no siempre tengo suficiente?
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