Powered By Blogger
"Cada noche me preguntaba por qué ésta atracción fatal hacia ti. Por qué si no podía verte ni tenerte te seguía soñando, aunque ojalá pudiera dormir siempre solo y soñar contigo todas las noches. A ver, si es que había tantas razones, es que te juro que las había, es que las llegué a apuntar en algún sitio, y ahora voy y no las encuentro, justo cuando solo recuerdo todo aquello que juré olvidar. Pasé mucho tiempo preguntándome por qué no nos dejábamos de hostias, o por qué me las seguía dando yo. Intenté meter tus recuerdos en el fondo del cajón, ese que intentaba no abrir nunca. El de las cosas perdidas aposta. El de los recuerdos que son demasiado grandes para llevarlos encima. ¿Por qué les guardé ahí? Si se me agarraban a la retina día sí y día también. Porque hacía ver que no los veía… Si no me hacía falta mirarlos, si ya me los sabía de memoria. Y tú eres esa clase de persona con complejo de lanzadera, que te hace perder el vértigo a cambio de poder ver las vistas. Por eso es que una vez has estado delante de ellas solo puedes sonreír, sentirte jodidamente feliz. Verás, mucha gente se pasa toda su vida buscando la fotografía perfecta, y yo, tengo en mi mejor marco la fotografía de tus recuerdos. Que no sé si para siempre es mucho tiempo y una noche es poco rato, pero lo que está claro es que hay cosas que son infinitas."
Y lo nuestro fue un ocho tumbado ∞

No hay comentarios:

Publicar un comentario