Deberías dejar de ser cielo despejado para empezar con el granizo. Amenázame con caerme, luego cáeme y dime que lo sientes. Yo también necesito que me falles para saber si soy capaz de perdonarte. Necesito recorrerte entero hasta los bordes y encontrarme con esquinas que hagan daño, no puedes ser un eterno planeta redondo que siempre me lleve al mismo sitio. No puede ser que seas la verdad absoluta en medio de una conspiración. Esto ya me lo conozco, ahora quiero asomarme a alguno de tus secretos y quizás, también llorarlos. Derramar un poco de fuel en ese océano inmerso de buenas intenciones, que hasta tus olas deseen alcanzar la orilla para resquebrajarse y romperse de tanta perfección. Eres humano, así que te pido que la cagues. Que la cagues de una vez completamente. Voltéame, déjame del revés y remueve todo lo que hay aquí dentro. Algún día solo quedaremos el uno sin el otro, seremos el daño que nos hicimos. Quizá no sea amor. Pero es un vínculo. Estaremos unidos.
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