“Me coge por la cintura y me sienta en su regazo..-Ahora que tienes la fusta en tu mano, aprovéchate de mi.
No quiero entender lo que Él me está proponiendo, o al menos no del modo en que lo estoy entendiendo, pero como soy incapaz de estar callada, pregunto mirándole a los ojos desconcertada,
-¿Y ..qué se supone que debo hacer?
-No creo que haya mucho que explicar, sé tú misma y haz lo que desees hacer conmigo, es tu oportunidad..-dice con sorna.
Mi mente comienza a dar vueltas rápido, no es que no me atraiga la idea pero, antes de que pueda decir nada me coge la otra mano,
-No te voy a negar lo mucho que me atraes, preciosa, me excita sorprenderte, descolocarte, y más aún oírte gemir, pero hoy tus deseos son ordenes para mí.
Intento pensar rápido, y si bien es cierto que me gustaría practicar alguna depravación con Él, decido que mejor no, dudo también de si es una de sus trampas, pero prima mi propia sensatez, y deposito la fusta en su mano diciendo,
-Gracias Señor, pero la autenticidad tiene un precio, y ésta fusta sólo tiene sentido en sus manos.
La sonrisa amplia que me dedicó no necesitaba palabras.”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario