“-¿Estás preparada para jugar a lo que yo quiero?
-Sí -respondo mordiéndome los labios.
-¿Estás segura? ¿Para lo que sea?
-Bueno, a lo que sea que no sea masoquismo extremo, ya sabe lo que pienso.
Sin decir más, me desabrocha el sujetador liberando mis pechos. Empieza a retorcer mis pezones, a endurecerlos entre sus dedos y eso me hace gemir.
-Ofréceme tus pechos -pide con voz ronca murmurando en mi cuello.
Me giro, decidida sin dejar de mirarlo, me siento a horcajadas sobre Él y me agarro las tetas para acercarlas a su boca. Justo cuando está a punto de chuparlas se las alejo y me da un sonoro azote en el trasero. Ambos nos miramos y las chispas saltan entre nosotros. Me propina otro azote, pica, y no dispuesta a recibir un tercero, acerco mis tetazas a su boca y las toma, las lame, chupa y mordisquea lentamente, volviéndome loca.”


No hay comentarios:
Publicar un comentario