“Ella permaneció inmóvil mientras Él repasaba con la mirada cada parte de su cuerpo, recreándose. Luego se situó delante y con un gesto de su fusta la hizo levantar la cara para mirarla a los ojos,
-Hasta el mayor de los castigos, pequeña, debe tener un equilibrio.. A veces el más mínimo detalle, sacia la necesidad que tengo de hacerte mía.”


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