Powered By Blogger

EL BESO Y LA LUNA

Oscureció la noche y con ella la fatiga,
en un cuerpo que espera ansiado
el paladar de una boca que mitiga
el néctar de un beso envenenado.

Y la cara de la luna parecía
risueña con su blancura de cera,
que de mi angustia se riera
con burla imagen, en mi noche fría.

Y con el sol del nuevo día
mi cuerpo cansado, vigilante,
cerró al beso que no sentía
con amargor veneno de muerte.

¡Oh, alma que destila aurora!
esperando ese beso y su veneno,
empañado de estrellas sin sendero
en unos labios donde beso implora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario