Cuando pueda echar raíces en tu piel,
remover la tierra seca y estéril
que pisoteé en mi locura,
para volver a sembrar
con orgullo mi alma en ti.
Cuando dios seria generoso,
de lavar mis manos
de hacer salir el pus de las heridas
llenas de engaños
y falacias.
Cuando aquel que cruza
la calle sin salida
fuera capaz de tenderme la mano,
tomarla y arrancarme
de aquel callejón donde viste el diablo
Cuando los sí y los no
fueran verdades y no certezas,
que no habría necesidades de ellos
en este cuerpo dudoso
de su existir.
Cuando puedas volver a escuchar mi voz
y tu memoria no traicione al corazón,
Entonces podré esculpir-te nuevamente,
saciar el daño causado
y hacerte nacer de nuevo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario