Powered By Blogger
No puedo ya dormir.
Estoy sedienta de tu lluvia
y de esos colores tuyos que impregnaron
un coloquio en mis pupilas.

Déjate oír al menos, para cubrirte de ese silencio
que traen los amores imposibles
o las calles sin freno.
Déjame tomarte toda
como una bocanada de humo,
y esparcirte luego entre los mortales.

Saber que te tienen en miniatura
será la redención de muchos,
y mi corazón abrirá un mañana con la sonrisa
encaramada en la ventana de mi casa

No hay comentarios:

Publicar un comentario