Sea Su día apacible, mi Dueño. Le acoja un manto de dulzura que he tejido para Usted. Manto de hebra de seda, seda de Su azote y Su caricia; terciopelo grana que Usted dibuja, y como tinta en papiro grava... Y es hermosa, es hermosa Su obra... Tantas pinceladas, tantas sombras Usted hizo color... Y ambos dibujamos un arco iris de que creció en colores degradados. Así fue, mi Amo...Así es, y así será... Seguirá Usted blandiendo Su mano para destilar fervorosa pasión con Su Azote; pintará grana en la piel que hizo Suya, grana rosado tras Su caricia. Sus ojos serán mi espejo; en Su fiereza y dulzura, veré mi vida. Y Su voz, ya bramido fiero; ya dulce canto, será, mi Amo; melodía eterna Sea apacible Su tarde, mi Dueño.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario